Entrevista a Clarice Lispector


Clarice Lispector: La mujer a la que no le gustaba hablar
María Esther Gillio

En diciembre de 1977 moría en Río de Janeiro esta mujer que prácticamente introdujo la introspección en la literatura brasilera, una ucraniana criada en Recife que dejó una marca profunda y horizontal en el imaginario de la capital cultural de Brasil. Como homenaje, y a 25 años de su muerte, uno de sus últimos, lacónicos e irritantes reportajes.

Las escolas de samba de Salgueiro y Portela, con toda la voz que tienen, más la que les suman los amplificadores, rivalizan desde dos disquerías separadas por veinte metros de asfalto cubiertos totalmente de Volkswagens.

Un heladero grita “Kibon” batucando sobre la madera del carrito. “Kibon que é, foi e será bon, y los termómetros marcan 36 pero, ¿a quién le importa? Es domingo y el mar está allí nomás, verde y fresco. Bandadas de muchachas sin zapatos y casi ninguna otra cosa saltan entre los autos, en camino hacia el agua. Mientras espera la luz verde, una pareja se besa como si estuviera en el preludio de lo que las leyes púdicamente llaman la conjunción carnal. Con el verde que se enciende se apaga el beso. Toda la pasión se concentra en el acelerador y el auto arranca chillando.

El aire está lleno de gritos de niños, romper de olas, ruido de motores, voces de pájaros, bocinas y ritmos de zambas. Con el carnaval que viene llegando las músicas recién nacidas invaden las calles de Río. “Vou morar no infinito, vou virar constelaçao”, repite una y otra vez entre dientes el taximetrero que me lleva. “Está realmente con ganas de volverse constelación”, le digo. Me mira riendo con su cara canela y brillante. “Me gustaría, allá nadie trabaja”, dice y se vuelve tamborileando con los dedos sobre el volante. “¿Usted busca el 300? Es aquí.”

Un edificio de color ceniciento, impersonal y antiguo. No era la casa colonial, rodeada de palmeras y cubierta de enredaderas que había –no sé por qué– imaginado. Atravesé corredores silenciosos y brillantes de cera, iluminados por una luz artificial, amarillenta y escasa. De la vitalidad agresiva de afuera no llegaba hasta allí más que una masa indiscernible de sonidos apagados.

Clarice misma me abrió la puerta y me hizo pasar. La melancolía de los corredores se prolongaba adentro a pesar de la ventana grande, pero cerrada sobre la calle ruidosa. Todo hacía pensar en un pasado brillante y amado que no se deseaba olvidar. Los viejos sillones de estilo, las mesas y mesitas de madera labrada, los dibujos, las esculturas, los cofres y cajas de bronce o porcelana. Y ese color que da a las cosas el mucho tiempo y el cariño. Si no hubiera sido por los chillidos de los pájaros y la gran mancha de luz filtrándose a través de persianas y cortinas habría pensado en el living de una casa del norte de Europa, incolora y melancólica. Me senté en un sillón, preparé mis cosas y esperé que ella se sentara a su vez. Pero ella daba vueltas tras un perro viejo y consentido al que hablaba con tono pausado, monocorde y un poco ausente. Pensé que parecía muy cansada y desde hacía mucho tiempo. Finalmente se sentó y me miró con unos ojos grandes y fijos. Los mismos que reproducían varios retratos suyos colgados entre paisajes y naturalezas muertas. Las técnicas y la edad de las modelos variaban, pero los ojos enormes y fijos eran siempre los mismos. Tenían ya, hasta en sus días más lejanos, ese aire desdichado que hoy se mezclaba con el del tedio.
Desde antes de empezar sabía que no hablaría fácilmente. Y así fue. Durante una larga media hora hilvanamos frases divagantes sobre Río, el calor, el carnaval, el perro, los perros. Buenos Aires, el frío y otra vez el perro; un fox-terrier muy astuto que se complacía en manejarla. Una y otra vez volvía a mi memoria la historia de Eloy Martínez sobre los periodistas que luego de pasar dos horas con ella llegaban a su mesa con una cinta donde sólo se escuchaba el sonido de sus propias voces.

La primera pregunta, entonces, debía ser construida de manera tal que si ella no daba con la respuesta adecuada quedara entrampada, en mis manos.

– Su fama en Buenos Aires parece no coincidir con usted misma.
– Por qué? -dijo fijando en mí sus ojos castaños.
– Bueno, se dice que usted es evasiva, difícil, que no habla. A mí no me parece así -dije y esperé un bendito “No soy así, no, por supuesto, no soy así”.
– Evidentemente tenían razón.
– ¿Entonces?
– ¿Usted conoce mis libros? Todo está allí.
– Sus libros me han dejado llena de interrogantes.
– Seguramente yo no podré aclarárselos.
– Bueno, habrá algunos que sí podrá, cuándo empezó a escribir, por ejemplo. Me miró sonriendo.
– Esa pregunta no puede haberle surgido de la lectura de mis libros.
– No, en realidad, era una manera de entrar en materia.
– Encontraría la respuesta en cualquier biografía mía. Empecé a escribir a los 7 años.
– Me pregunto sobre qué escribía una niña de esa edad. ¿Hadas, brujas, piratas?
– No, no. Eran cuentos sin hadas, sin piratas. Y por eso ninguna revista quería publicarlos. Yo los enviaba, pero no los publicaban. Porque no se referían a hechos sino a sentimientos. Ellos no querían eso, querían historias donde ocurrieran cosas.
– ¿Sentimientos? Pensando en la edad que tenía me cuesta imaginarlo. Deme un ejemplo.
– No, no puedo, no me acuerdo. A los nueve años escribí una pieza de teatro, pero sentí un gran pudor y la escondí.
– ¿Cuál era el tema?
– El amor... Tuve vergüenza.
– Usted es rusa.
– Nací en Ucrania, llegué a Brasil cuando tenía dos meses.
– Estaba pensando en su acento, en las erres. Son muy extrañas. ¿Le viene del ruso? Aunque parecen francesas.
– Simplemente tengo frenillo. Podría solucionarlo con una operación bastante simple, pero tengo miedo. Por otra parte mis erres no me molestan; vivo con ellas desde que nací.
– Sus erres me parece que dan origen a algunas de las leyendas que la gente teje en torno suyo.
– Sí, muchos lectores me escriben preguntando si soy rusa o brasileña. Soy brasileña, claro, sólo que no nací en Brasil. Mi infancia transcurrió en Recife.
– Es muy brasileña, entonces, es nordestina.
– Sí, eso es. Es muy importante para mí haberme criado en Recife.
– ¿En qué sentido?
– El nordeste es más profundamente brasileño que el sur: Río o San Pablo. Está más ajeno a influencias extranjeras -dijo, y volvió a fijar sus ojos en mí, aunque no como las otras veces, sino mirándome realmente.
– Le gusta pensar en Recife.
– Sí, de allí son mis canciones predilectas, las canciones que más amo.
– En una entrevista que le hicieron aquí, en Brasil...
– ¿Una entrevista? Son tan escasas, casi no existen.
– Se trata de una especie de entrevista que prologa una selección de textos suyos.
– Sí, ya sé a qué se refiere -dijo y se levantó.

A los pocos minutos me alcanzaba un libro. Allí, en un trabajo que Renato Carneiro Gómez denominaba Texto-Montaje, Clarice respondía a varias preguntas, al correr de la máquina. “Aquí tiene -dijo señalándome un párrafo-, mi actitud frente a las entrevistas”. El párrafo era casi un acápite del trabajo. Decía: “No me gusta dar entrevistas: las respuestas me constriñen, me cuesta responder, y todavía sé que el entrevistador va a deformar fatalmente mis palabras”.

– Sí, eso ya lo sé ahora por experiencia. Las entrevistas no le gustan..., pero yo querría hablarle de esta pregunta que le hace Carneiro aquí: “La gente nace para alguna cosa de la cual vamos tomando conciencia a medida que transcurre nuestra existencia. ¿Para qué naciste, Clarice?” Usted responde largamente. Sintetizando, dice que nació para tres cosas: amar a los otros, escribir y criar a sus hijos. Recordaba esta respuesta suya y lo que quería preguntarle ahora es si considera que se relaciona bien con los demás.
– Más o menos. ¿Por qué?
– Pensaba cómo se conciliaría esa vocación suya de amar y “recibir algunas veces un poco de amor en cambio” y su reticencia en los contactos personales, por lo menos conmigo ahora y con otros periodistas otras veces.
– Soy tímida, muy reservada.
– Y muy ajena al mundo que la rodea, ¿o no? Usted me mira fijamente cada vez que le hablo pero yo siempre pienso que no me ve, que más bien está asomada sobre sí misma.
– Puede ser. Pero no estoy ajena al mundo que me rodea. Llévese este libro, en él va a encontrar esa respuesta y otras.

Tomo el trabajo de Carneiro en el libro: “Soy una persona muy ocupada: cuido del mundo. Lúcidamente apenas hablo de las miles de cosas y personas de quienes cuido. Pero no se trata de un empleo, pues dinero no gano con eso. Quedo apenas sabiendo cómo es el mundo”. Y luego: “Es que yo nací así, incumbida. Y soy responsable por todo lo que existe, incluso por las guerras y por los crímenes de leso cuerpo y de lesa alma. Incluso soy responsable por el Dios que está en constante cósmica evolución para mejor”.

– Al leerla me he preguntado, muchas veces, si cuando escribía pensaba en sus lectores posibles.
– Cuando escribo no atiendo ni a los lectores ni a mí.
– No pretende, en definitiva, comunicarse con alguien concreto.
– No, sólo atiendo a lo que escribo.
– Y cuando la obra está terminada?
– Cuando está terminada y publicada entonces sí pienso en el lector.
– Piensa en su relación con el lector.
– Aunque la obra ya no me parece mía. Aunque la siento separada, ajena.
– Tal vez por eso justamente puede pensar en esa relación. ¿Y cuál es en general su conclusión, considera que se comunicó con el lector?
– Creo que hay comunión, que me comuniqué.
– Sin embargo, una parte de su obra es bastante impenetrable, zonas de su obra. No los cuentos, en los cuentos usted es muy clara y tiene un gran poder de comunicación. Las zonas oscuras pertenecen fundamentalmente a las novelas. Por lo menos yo lo siento así.
– Sé que algunas veces exijo mucha cooperación del lector, sé que soy hermética. No querría, pero no tengo otra manera.

Del trabajo de Carneiro: “Muchas veces tomo un aire involuntariamente hermético que me parece bien idiota en los otros. ¿Después que la obra está escrita podría fríamente tornarla menos hermética, más explicativa? Pero es que respeto cierto tono peculiar al misterio de la creación no sustituible (ese misterio) por claridad alguna”.

– Vuelvo, entonces, a su necesidad o vocación de dar amor... Su lejanía, su natural misterio dificultan seguramente esa posibilidad. La mayor parte de lo que escribe es para élites, ¿no cree?
– Ya no. Durante mucho tiempo escribí para pocas personas. Últimamente soy cada vez más popular. Creo que estoy de moda. Hay gente que me imita.
– ¿Mujeres?
– ¿Por qué mujeres?
– Su literatura es esencialmente femenina. Pensaba que sobre todo las mujeres se sentirían inclinadas a imitarla.
– Usted cree que mis libros no podría haberlos escrito un hombre.
– Como los de Emily Bronte o Carson Mc Cullers o Katherine Mansfield.
– Yo también creo eso, pero no me imitan solamente las mujeres, sino escritores jóvenes en general -dijo, y quedó un momento callada acariciando al perro. Y finalmente: “Ellos toman todos mis defectos”.
– ¿Cuáles son sus defectos?
– Manierismos que me limitan y los limitan sin necesidad para ellos.
– ¿Cuáles por ejemplo?
– Nooo.
– ¿Por pereza?
– Soy muy perezosa -dijo sonriendo apenas.
– Al leer sus novelas a veces siento que usted vive a través de ellas fantasías que le son muy entrañables. Experimento cierto pudor por la impresión de estarla espiando por una cerradura. Sin mirarme asintió con la cabeza. Insistí. -¿Está de acuerdo? Fijó los ojos en mí y volvió a asentir con la cabeza. Subrayé. -¿Está de acuerdo?
– En la primera parte de lo que dijo estoy de acuerdo. En cuanto a la segunda...
– Hay cosas en sus libros de las que me gustaría hablar con usted. Cosas que usted dice de algún personaje femenino. Mire aquí en “Manzana en lo oscuro”. Escúcheme, página 119: “Lo que no quería decir que no fuera dueña de sí. Pero, como si ignorase imparcialmente la importancia del acontecimiento, tenía tiempo para tomar varias actitudes que parecían quitar esa importancia: arreglaba sus cabellos, como si su peinado fuera indispensable, hacía una boca pequeña y unos ojos grandes como en el dibujo de una mujer inocente y amada, recreando con mucha emoción amores célebres. Mientras tanto, por dentro, desfallecí perpleja. Es que sabía que estaba arriesgando mucho más de lo que superficialmente parecía: estaba jugando con lo que sería más tarde un pasado para siempre”. Dígame algo más de esto que dice aquí.
– “Yo no hablo”, dijo, con un aire tan desvalido, que me vinieron ganas de reírme.
– Dios mío, qué mezcla de cosas. Ahora parece una niña. Está bien.

– No sé criticar mis cosas. No soy autocrítica. No sé explicar.
– ¿Se resiste?
– No me interesa. Un libro, después de hecho, no me interesa. Estoy cansada de él.
– Como si no lo quisiera, como si no le importara perderlo.
– Una vez hecho ya no es más mío. No puedo perder lo que no me pertenece. Guardo en la memoria recuerdos: algunos recuerdos de mis sentimientos mientras lo escribía -dijo, y llamó al perro que giraba en torno a mi sillón y me olfateaba. Pero el perro era sordo a sus llamados y se escurría cuando ella extendía una mano para arrastrarlo a su lado. Esperé que llegaran a un acuerdo. Éste se produjo finalmente cuando el perro se desinteresó de mí y, eludiendo la mano que intentaba apresarlo, volvió con ella voluntariamente.
– Me gustaría verla escribir. Me miró sorprendida, pero no dijo nada. -Quiero decir que me gustaría ver cómo va hilvanando tantas y tantas cosas. Se tiene la impresión de que las ideas no tuvieran ningún proceso de elaboración, de que le llegaran a la cabeza como un río.
– Cuando estoy trabajando escribo de mañana; de tarde tomo notas.
– Notas de qué?
– De las ideas que se me van ocurriendo. Me viene una idea y la apunto. Al otro día la traspongo al libro. Pero, por supuesto, la mayoría a medida que escribo. Escribir, para mí es una manera de entender. Escribiendo comprendo. A veces tengo la sensación de que escribo por simple curiosidad intensa. Es que, al escribir yo me doy las más inesperadas sorpresas. Es en la hora de escribir que muchas veces me vuelvo consciente de cosas que no sabía que sabía.
– Daniel Moyano me dijo en una entrevista una cosa parecida: “Empecé a escribir para entender esa ciudad monstruosa que era para mí Córdoba”. Y esperé su respuesta complaciente: “¡Ah sí, a mí me ocurre lo mismo!”. Pero ella no dijo nada. Ni siquiera sé si me oyó. Se puso de pie y dijo
– Tal vez vaya a Buenos Aires este invierno. No olvide llevar el libro que le di. Allí encontrará el material para su nota. Muy alta, con el pelo y los ojos castaños, en mi recuerdo llevaba un vestido largo de seda marrón. Pero tal vez me equivoco. Cuando salíamos me detuve junto a un retrato al óleo de su rostro.
– De Chirico -dijo antes que le preguntara. Y luego, junto al ascensor: “Discúlpeme. No me gusta hablar”.

Fuente: Rima

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Quisiera comentar algo más que "muy bueno" o "que encantador".
Tal vez, confesando que me escabulli en el horario de trabajo para encontrar algún comentario en la red sobre Clarice sea suficiente.. pero no me parece. Tal vez confesando que me sentí aliviado al leerla sea lo correcto.. pero sería mentira. Tal vez si les dijiera que por un momento creía que estaba viva.. sería negar la realidad.

No sabría en verdad que comentar. Pero si puedo ser sincero y decir que hoy fue lo primero que leí de ella.

Eliel (jpha007@hotmail.com)

206 sitios de descargas de libros

Ciberoteca
Todas las materias. Ediciones propias para descargar, catálogo, enlaces a más de 54.000 textos, foro, referencias. También escolar con libros para descargar

Ignoria
E-books, audiolibros, música para descolgar

Critical Art Ensamble
Intersecciones entre arte, tecnología, política y teoría crítica. Libros para descargar

Libros Gratis
Descargas y on-line. También dibu
Especializada en autoayuda, terapias alternativas, filosofías orientales, varios

Bajalibros
Todo Cortázar, Isabel Allende, Anne Rice, Tolkien, Baudelaire, otros. Con comentarios (blog)

Marxists Internet Archive
Education, philosophy, psychology, ethics, art and literature, alienation, natural science, politics, etc. Books and articles on-line

Olavarríajos para colorear

Libroteca.net
Por autor, por países, web de autores, distintos formatos de descarga

Katarsis
Por autor. Baudelaire, Verlaine, otros. Links a otros sitios de descargas

LeerGratis
Reseñas y descargas

Alcibuper
Los clásicos en castellano, por autor. Literatura, pensamiento, filosofía, más. Completo

Formarse
Descargas libros filosofía, educación, psicología, sociología. Marcusse, Lacan, Heidegger, Piaget, otros

Library Thing
De pago, 10$ ó 20$. Todas las materias. Descargas, intercambio, catálogo, castellano, inglés, otros

IPL
Archivo en inglés de links a sitios de descargas y website por materias. Todas las materias

Project Gutenberg
Catálogo on-line del Proyecto Gutenberg. Por autor y materias. Todos los idiomas. El sitio más antiguo de e-boks e e-texts. También hay catálogos para descargar

Recursos Teológicos
Para descargar, diccionarios bíblicos, teológicos y filosóficos, libros de referencia, libros de autores, teólogos, hermenéutica, Nuevo y Antiguo Testamento, apologética, pastoral, historia eclesial, pensadores. Josefo, Agustín, Calvino, más

AFU Biblioteca Virtual
Sobre todo filosofía. Simone de Beauvoir, Benjamin, Bergson, Giddens, Gramsci, más. También literatura. Audioteca. Links

ConocimientosWeb
Portal de la educación no formal. Libros digitales (economía, teatro, poesía, místicos, novela, informática), artículos, descarga de software, enciclopedias y diccionarios, traductor, tests on-line, diversos temas, cápsula del saber, cursos y manuales, más

INFOAMERICA
Comunicación, cultura y sociedad. Textos y libros para descargar. Buscador por orden alfabético. Biografías y más de 15.000 artículos de revistas académicas. Espacio informativo iberoamericano. Habermas, Barthes, Vigotski, Chomsky, más

Psicología On-line
E-books, manuales, artículos, distintos autores de distintas Universidades, autoayuda, consultoría, tests, cursos, empleo

Liblit
Gratis. Por orden alfabético. Todos los temas y autores. Cuchitril literario, foro, esclavo lector. Heine, Victor Hugo, Hoffman, Henry James, Maimónides, Mahoma, Tomás Moro, Moliére, Marco Aurelio, K. Mansfield, Safo, Spinoza...

Zen y budismo zen
Para descargara, leer on-line y comprar. Los grandes maestros. Osho, Bodhidharma, T. Deshimaru, Philip Kapleau, Alan Watts, Dogen, David Chadwick, Lin-Chi, Eugene Herrigel, D.T. Suzuki, más. Haikus



Sociología Contemporánea
Descargar libros y artículos de sociólogos reconocidos

Libros budistas
Libros para descargar gratis o comprar

Quedelibros
Libros para descargar varias asignaturas

Libros Full Gratis
Psicología. Todas las materias

Biblioteca Virtual Universal
Biblioteca educativa, técnica, arte, joven y literaria. Bibliotecas rurales argentinas. Proyecto Crecer

Libros de Luz
Libros y artículos variados temas. Por orden alfabético

Edumet
Libros gratis de economía

Libro-s
Variados para descargar

Libros y Trabajos
Portal completo con enlaces a bibliotecas digitales, descarga de libros. Material sobre Historia Medieval, mentalidades (socio-cultural), fuentes para estudiantes universitarios

Grammata
Descarga de libros de calidad superior de lectura. Con registro

Librosintinta
Enlaces a descargas de libros, muy bueno. Todos los formatos y para ver online

Mancia
Descarga de libros de psicología (previa inscripción)

EnPlenitud
Descarga de libros, psicología, miscelánea (previa inscripción)

Sector Matemáticas
Buenos libros de matemáticas para niños y profesorado para descargar

Psicosystem
Manuales, enlaces a descarga de libros, cursos, y descarga de libros gratuitas sobre psicología, en general

Ciudad@City
Libros y textos compilados sobre cybercultura, comunicación y periodismo digital, web 2.0

Intercambiar
Libros sobre economía y finanzas

Puericultura y obstetricia
Links a descargas

Bejomi1
Audiolibros

Biblioteca Borges
Los libros que leyó Borges para descargar

Many books
Variados

Libros-pdf
Libros relacionados con todos los temas

Libroos
Todas las materias. Hay que registrarse

relibros
Libros de religión para descargar

xenciita
Manuales de medicina para descargar

Molwick
Libros de ciencias y otros

Libros Maravillosos
Ciencias, matemáticas, otros. para leer online o descargar

Personales
Bibliotecas virtuales, libros de autor

srtamartinez
Libros sobre periodismo y comunicación

Descarga Libros Gratis
Variados

¡Quiero leer!
Selección de libros electronicos, ebooks, elibros, libros digitales gratis, para leer online, bestsellers, textos, literatura en español, biblioteca online

Relatividad
Variados, erótica, matemáticas, wikilibros, enlaces

Portal psicológico
Pdfs sobre diversos temas

Libros de médicos
Atlas, manuales en español

Libros de médicos
Descarga de libros de medicina y afines, con comentarios

Novela negra
Reseñas

Genio Maligno
Variados

Feminismos, género e identidades
Libros y monografías para descargar. Bibliografía. Red de Bibliotecas. Ministerio de Educación

Antorcha
Libroteca virtual, descargas, fonoteca. Filosofía, derecho, psicología...

Dianoia Psicoanálisis
Varios descargar, Ferenczi, Freud, Reik, Thomas Mann

Biblioteca solidaria
Más de 200 libros para descargar

Repositorio de ciencia
Libros de ciencias

Portal psicología
Libros de psicología para descargar. Hay que registrarse

Literatura Libre
Varios

Biblioteca de la Iglesia Reformada
Variados. Reforma

Alieve
Libros de economía, matemáticas, y otros

eumet.net
Libros sobre economía y afines. Para leer online o descargar

Sociología contemporánea
Descargar gratis libros de sociología

ebookbrowse
Subir y bajar ebooks variados (gracias Sylvia!)

Descargar libros gratis área salud
Medicina y otros

Todotegusta
Libros de historia. Magnífica selección de libros, descarga gratuita o leer online

Ayúdame Freud
Descarga de ebooks sobre psicoanálisis

Textos en línea
Muchos textos interesantes. Filosofía, sociología, psicología, otros.

ConoZe.com
Textos para leer online. Filosofía y otras materias. ¡Interesante!

BookOnlineWorld
Buscador de ebooks gratis

Shakenataaagmeun
Blog con libros para descargar. Antropogeografía, psicopatología...

psicosocial.net
Grupo Acción Comunitaria. Descarga de libros de supervivientes del holocausto y otros genocidios

aula intercultural
Libros, guías, manuales, literatura infantil para descargar en pdf sobre interculturalidad

Fundación Luis Chiozza para el Enfermo Psicosomático del Enfermo Orgánico
Obras completas de Luis Chiozza

Biblioteca fragmentada
Feminismos, movimiento queer...

Bookcamping
Biblioteca virtual del 15M

Biblioteca Solidaria
Libros variados

Simone Weil
Site de la filósofa. Libros para descargar en diferentes idiomas

Descarga de libros de diseño
18 libros y manuales de diseño

Bookcamping
¿Qué libros te llevarías a la acampada? Copyleft

Biblioteca médica
Todas las áreas

Antropología en línea
Libros de antropología para descargar

Videoteca de humanidades
Vídeos y subtítulos en castellano para descargar

Omega Alfa
Descarga de libros variados por orden alfabético, por tema, por autor...

Libros franciscanos
Libros de Francisco de Asís y en torno a su figura

Salud y psicología
Libros para descargar, psicología, psicoanálisis

Libros en línea
Todo filosofía. Interesante

Calibre
Un programa gratuito e imprescindible para gestionar y cambiar el formato digital de los ebooks y poder cargarlos en tu lector de libros electrónicos. Imprescindible para hacer más práctico el Kindle y no depender sólo de la tienda de Amazon.

Manybooks
Libros de dominio público en 40 idiomas. También en español.

Feedbooks.com
Gran colección en inglés de obras contemporáneas de dominio público

Novaro
Un pequeño blog donde poder encontrar enlaces de descarga a cómics antiguos de la editorial Novaro 1949-1984 (Fantomas, Batman, Archie, La pequeña Lulú, etc.)

Free-ebooks
Variados

issue
Variados leer online

Recursos para pensar
Filosofía

joryx
Variados

lecturasinegoismo
Variados

e-prints Complutense
Artículos, documentos...

E-Books de la Fundación Wallemberg
Libros sobre Wallemberg, holocausto, judaísmo y otros

Descarga de guiones de cine fantástico
2001 Odisea del espacio, Blade Runner y otros

Asuntos sociales



Telemadre
Modelo social de intercambio entre madres desempleadas y personas que no pueden cocinar

El Observatorio
Responsabilidad social

Expat.com-Vivir en otro país
Blog de expatriados

Surt
Interesante web de ayuda a la mujer. Perspectiva construccionista y por competencias

Empleo, asuntos sociales e igualdad de oportunidades, Comisión Europea
Portal de la UE para asuntos sociales

Inserción Social
De Caja Madrid. Apoyo a la inserción social y laboral

Iniciativa ciudadana de la Comisión Europea
Documentos sobre iniciativa ciudadana en la UE

Link Social
Links diversos de interés social (infancia, maltrato, violencia, guerra...)

ciberacciones
Recogida de firmas para distintas causas

Canal Solidario
Voluntariado, ONGs, solidaridad, sostenibilidad

Comercio Justo
Noticias, propuestas, información

Negligencias Médicas
Denuncias

Denuncia pública
Denuncias a Salud Mental, Asistencia Social...

Maltrato y violencia
Blog del Instituto Europeo Campus Stellae. Cursos. Enlaces

Expact.Clic
Expatriación en femenino. Sitio para compartir la experiencia de la expatriación. Foros, artículos, experiencias, talleres. Testimonios. Galería. Links. Varios idiomas


Biblioteca Virtual Ser Indígena
Enlaces. Archivo digital, animaciones, bancos de imágenes, música, libros, monografías, infografías. Diccionarios lenguas indígenas. Weblogs indígenas


Acoso moral desde la óptica social
Página de María Parés. Artículos por ámbitos y por temas. Noticias. Enlaces

Actuable
Peticiones que puedes hacer a los a gobiernos y empresas para que actúen para cambiar el mundo

ATTAC
Justicia económica global

InspirAction
Movimiento global cuyo objetivo es ser el portavoz de los olvidados

Avaaz
Activistas

tupatrocinio
Búsqueda de patrocinadores para tus proyectos

No cruces el río con botas
Blog y radio sobre asuntos sociales


Europa para los ciudadanos y no para los mercados

ACSUR
Iniciativas solidarias. Publicaciones, información, enlaces

Discapnet
Todo para el discapacitado

Asociación Federal Derecho a Morir Dignamente
Suicidio asistido

Capenoa
En defensa de los pueblos indígenas

La ciudad viva
Web de información y participación ciudadana de la Consejería de Obras Públicas y Vivienda que se inscribe dentro de un proyecto político de mejora de la habitabilidad urbana y territorial, a través del diseño social, sostenible y productivo de los espacios públicos y domésticos de nuestras ciudades


Asociación Federal Derecho a Morir Dignamente
Testamento vital, cuidados paliativos, videoteca, etc.

SID Servicio de Información sobre Discapacidad
Artículos, agenda, legislatura

Solidaridad Digital
Discapacidad

Memoria Abierta
Documentación sobre los años de dictadura en la Argentina

Jiri Sliva




Más información en: www.toonpool.com y www.gallery.cz

Jessie Hartland


Jessie Hartland has illustrated numerous picture books for children, including two she wrote. Her fine artwork has been exhibited in New York, Venice, Tokyo, and elsewhere. She lives and works in New York City.

Jutta Bauer



Leer más en Los cuatro azules

Joan Brossa

Más información: Fundación Joan Brossa

Hernández Pijoan

Leer más en Anuaris cat

Matadero Madrid

FontShop

Angie Arscott

Robert Doisneau

Rob mack

Centre Pompidou

Man Ray

Everystreet

coco chanel

Máximo

Chema madoz

Giorgio Morandi

Lucio Fontana

Francis Picabia

Cy Twombly

Micro Marchelli

Alex Verney-Elliot

Sebastian Salgado

Saymour Chwast

Lewis Carroll

Raymond Queneau

Cedric Price

Juan Kancepolski

Robert Rauschenberg

Sight Unseen

Antoni Tapies

André Kertesz

Federico García Lorca

Anna Ticho

Joseph Beuys

Dorothea Lange

Maarten Brinkman

Ronald Ceuppens

Óscar Molina

Mateo Vidal Redondo

Mateo Vidal Redondo
Logo